Nuevos tratamientos para la corrección de cicatrices y estrías

Las cicatrices pueden tener un efecto nocivo en la apariencia, la imagen de uno mismo y la calidad de vida; el tejido cicatricial puede ser excesivamente sensible, rígido, inflexible, doloroso o producir picazón. Las cicatrices pueden ser por diferentes causas, como por ejemplo posterior a una cirugía o un traumatismo, por estiramiento como las estrías o las que dejan algunos procesos de la piel como el acné o la varicela.

Las cicatrices se tratan de diversos modos, entre los que se incluyen el uso de mdicación local o inyectable, la dermoabrasión y recientemente con la incorporación de nuevas tecnologías como la terapia con microagujas para inducir la neo-colagenogénesis, o la terapia de láser para mejorar la textura o la rojez se han logrado grandes avances en su tratamiento.


¿CÓMO FUNCIONA?

Los métodos que logran mejores resultados actualmente son el láser de CO2 (eCO2®)  y la radiofrecuencia fraccionada con microagujas (Infini ®). Al realizar una terapia de corrección de cicatrices con energía, los parámetros del tratamiento deben controlarse con cuidado para fomentar el confort del paciente, minimizar los daños colaterales en el tejido circundante, administrar el suministro de energía para mejorar la recuperación y maximizar el resultado final. El tratamiento de la piel más oscura con modalidades con láser o luz/energía puede ser problemático debido al aumento de potencial de que se produzcan quemaduras o hiperpigmentación posinflamatoria. En la mayoría de los casos, se necesitan varias sesiones de tratamiento para alcanzar por completo los resultados.